sábado, 19 de diciembre de 2009

STAR WARS. EPISODIO III: LA VENGAZA DE LOS SITH de George Lucas – 2005 – “Star Wars. Episode III. Revenge of the Sith”)


Las Guerras Clon han dejado a la República terriblemente debilitada. El Conde Dooku prosigue su lucha separatista mientras que el Canciller Supremo Palpatine ha sido hecho prisionero por el temido General Grievous, mitad alienígena-mitad robot. Obi-Wan y Anakin acuden a su rescate mientras una brutal batalla se libra sobre Coruscant, la capital, ya permanentemente amenazada. Este último mantiene en total secreto una relación con Amidala y cada día se muestra más diestro como Jedi pero también más asustado por perderla. Palpatine va a aprovecharse de esta debilidad y se va revelar como lo que verdaderamente es… La mano que lo mueve todo en la sombra. Obi-Wan, por su parte, se va a enfrentar con su peor misión: pararle los pies a su amado discípulo… Tiempos oscuros están a punto de cernirse sobre toda la galaxia.

Con “La venganza de los Sith” concluye por fin el aborrecible despropósito de la nueva trilogía del universo de “Star Wars”. Termina en ella Anakin de pasarse al lado oscuro de La Fuerza, muere Amidala, el Imperio se hace con el poder y acaba con la República, los Jedis son exterminados en su gran mayoría, Yoda y Obi-Wan Kenobi se exilian en planetas inhóspitos y nacen Luke y Leia Skywalker. Tengo que reconocer que el panorama mejora un poco con respecto a las bazofias de “La amenaza fantasma” y de “El ataque de los clones”. El colofón de este nuevo tríptico por lo menos alcanza un cierto grado de dignidad. Sigue estando dirigido con notable torpeza, su vulgar estética sigue estando cimientada en la mera acumulación de elementos y siguen resultando sus vacíos efectos especiales los protagonistas absolutos de su trama, lineal y simplona. Sin embargo, el hecho de que por fin encontremos un enlace verdaderamente interesante con la vieja trilogía hace que todo se siga con mayor interés. Anakin de una puñetera vez comienza a mostrar “algo” de emotividad y de hondura, Obi-Wan y Yoda ya se asustan ante él, Amidala le teme por fin aunque le ame con locura y el futuro Emperador Palpatine comienza a influenciarle definitivamente para atraerle a su bando. La historia se sigue con una cierta amenidad y el esperado combate final entre maestro y discípulo por fin tiene lugar (con la excelente “Duel of fates” de John Williams de fondo, por supuesto), mientras que su desenlace, abierto a “una nueva esperanza” (nunca mejor dicho) consigue calar un mínimo en el espectador, aunque hay que decir que tampoco es nada difícil, ya que si uno disfrutó con las referidas primeras tres películas es fácil que, por lo menos, sienta curiosidad al comprobar cómo quedan éstas enlazadas con las tres segundas. “La venganza de los Sith” no es ya un filme definitivamente bochornoso, aunque sigue resultando anodino. Le salvan mucho (por no decir en su totalidad) las conexiones con “La Guerra de las Galaxias” de 1977: creo que si se le quitan estas conexiones la película no pasa de ser olvidable, a pesar de su ambientación más oscura (oscura pero sin personalidad ninguna), de algunas excelentes escenas (la transformación definitiva del destrozado Anakin en el mítico Darth Vader, con ecos a Frankenstein, es verdaderamente genial) y de aislados momentos de acción que se muestran solventes (como la batalla estelar inicial o la lucha de Yoda contra Palpatine). Queda en este “Episodio III” la profunda huella de los desbarajustes hechos en los dos anteriores, además de bastantes e indignantes chapuzas en el guión, donde por desgracia siguen proliferando los momentos de pura vergüenza: la idiota muerte del Conde Dooku nada más comenzar el filme (más idiota que la de Darth Maul), la aparición gratuita de Chewbacca (persiste la manía de meter con calzador personajes de la anterior trilogía), el despreciable recurso de pésimo guionista por el que se les borran los recuerdos a C3-PO y a R2-D2 (¿también se los borras a Darth Vader, a Obi-Wan y a Yoda, tito Lucas?) y la peor de todas: la conversión de Anakin al lado oscuro en dos segundos (de risa o de llanto, como quieran tomárselo). “La venganza de los Sith” se puede ver mejor que sus antecesoras, pero no pasa de ser una cinta que no ha caído en otro pozo sin fondo gracias a las esperadas conexiones con “La Guerra de las Galaxias”, “El Imperio contraataca” y “El Retorno del Jedi”. Tristes episodios I, II y III. Nunca deberían haberse rodado (por lo menos en estas horribles condiciones y por este director en bajísima forma –por no decir en total decadencia-).

6 comentarios:

K dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=sNhY8P2k85w

dvd dijo...

Bueno, se acabó. No ha sido tan traumático ¿no?... Yo ahora voy a por otra que no es lo mismo sino peor... Ayayay...

Lucifer, Becario del Mal dijo...

A mi me parece muy digna, sólo comprometida por el lastre acarreado de las otras dos. Muy poco sutil en escenas clave pero brillante con luz oscura en otras.
saludos!

Abraham dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Yo no comprendo a toda esa gente tan amargada que vive en este mundo poniendo a parir cualquier cosa bajo el peso de la ignorancia, con ese fanatismo tan extremo o porque se creen que por criticar cosas de manera despiadada parecen más hombres y los demás van a pensar que son más cultos o algo así, como si fueran los típicos críticos repelentes de barba y gafitas que ponen a parir todo.

Lo siento pero nunca comprenderé esas absurdas críticas de personas que se creen muy listas y no tienen ni idea de cine. Ya les gustaría a ellos ser capaces de hacer películas de este calibre, amenas y que entretienen a niños y mayores.

La gente va al cine a divertirse (y por otro lado también hay que remarcar que hoy en día mucha gente no es tonta exige calidad), y estas películas modernas cumplen perfectamente con su propósito porque te quedas sentado viendolas hasta el final y quieres saber lo que pasa. Una película mala es una de esas que son tan aburridas que te sales del cine a la mitad y nunca la llegas a ver entera.

Respecto a errores de guión, hasta las mayores obras maestras del cine los tienen.

Para finalizar tengo que decir que no soporto a la gente que critica el trabajo de otros sin tener conocimientos técnicos de lo que critican; un trabajo que puede costar años y significa mucho para quien lo hace. Crear cuesta mucho, destruir lo hace cualquiera.

Me levanto el sombrero ante las 6 películas Star Wars, obra de un genio del cine independiente que un día imaginó algo que muchos creían imposible y sentó las bases del cine épico moderno.

Seguro que muchos de los que critican a este señor no saben ni cómo es su aspecto.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Que hay que saber el aspecto de Lucas para hablar de sus pelis ?¿ que es esto el concurso de la estupidez del año y no me avisais? dios no me reia tanto desde el "affaire" de cuantificar pelis.