martes, 26 de enero de 2010

TESIS de Alejandro Amenábar - 1996 - ("Tesis")


Ángela estudia audiovisuales en la Facultad de Comunicación de Madrid y está preparando una tesis sobre la violencia en los medios. Su vida universitaria normal y corriente cambia de manera radical cuando su director de tesis aparece asesinado mientras buscaba para ella material en la videoteca de la facultad. Ángela conoce tras este hecho a Chema, un fanático del cine gore y pornográfico, y a Bosco, un joven guapo y extraño cuya amiga fue asesinada en una snuff movie, una película en la que supuestamente torturan y matan a alguien en directo… Ángela comienza a investigar junto a ellos qué es lo que ha ocurrido y por qué. Muy pronto empiezan a perseguirles.

Se puede afirmar que el joven Alejandro Amenábar es, hoy por hoy, el cineasta español más afamado en el interior y en el exterior de la península después de Pedro Almodóvar, y, también se puede afirmar, que, como el mismo Almodóvar, está en líneas generales muy sobrevalorado, a pesar de tener personalidad (ambos la tienen, aunque Almodóvar muchísima más) y buenas películas (las de Almodóvar mejores). Director, productor, guionista y músico, Alejandro Amenábar nace en Santiago de Chile pero cuando cumple un año su familia se instala en Madrid tras la situación convulsa que vive su país natal con el golpe de estado de Augusto Pinochet. Comienza a estudiar cine, su pasión, pero abandona la carrera para producir cortometrajes y tras llevarse mal con algunos de sus profesores. Tras rodar los cortos “La cabeza”, “Himenóptero” y “Luna”, es el director José Luis Cuerda quien le lanza a la fama produciéndole su excelente debut: el thriller “Tesis”, que supone toda una revolución estética y argumental en el cine español de finales del siglo XX. Continúa su filmografía con otras dos películas de corte fantástico y/o de terror: el thriller psicológico de ciencia ficción “Abre los ojos” y la película de fantasmas “Los otros”, que además de arrasar en las taquillas, le confirman como una de las grandes promesas del cine español. Los medios le idolatran entonces de sobremanera y desata la envidia de otros cineastas en España. La confirmación del éxito le llega con su cuarta cinta y primera película social: la supersobrevalorada “Mar adentro”. Cambia después completamente de registro con la superproducción histórica "Ágora". Si José Luis Garci ha adaptado las formas estéticas del cine norteamericano clásico al español, Amenábar ha hecho lo propio con el moderno. Su estilo está a caballo entre el clasicismo y el efectismo, y en ocasiones se presenta completamente desaforado en todos los sentidos. Su fotografía es preciosista, su banda sonora (compuesta por él mismo) de infalible olfato comercial y su narrativa fluida y llena de acción. Entre sus defectos podríamos citar una excesiva grandilocuencia que a veces empaña con efectos artificiales la historia que cuenta y, cuando sale del cine fantástico o de terror, una pedantería en sus diálogos que da risa, una excesiva tendencia a la manipulación sentimental (como el amigo Spielberg) y un maniqueísmo realmente insultante. Creo sinceramente que Alejandro Amenábar se desenvuelve mucho mejor en el cine de entretenimiento que en el que toque asuntos trascendentales.

“Tesis”, co-escrita con Mateo Gil (que más tarde dirigiría “Nadie conoce a nadie”), es el fulminante debut en el largometraje de Alejandro Amenábar y la mejor de sus películas, todo un soplo de aire fresco en la cinematografía española estancada de su momento (y de casi siempre, todo sea dicho). En ella, homenajeando a su ídolo Alfred Hitchcock, construye el director una parábola sobre la sociedad de la violencia y su relación con los medios audivisuales que es además una excusa para desarrollar un genial thriller sobre las snuff movies, las películas ilegales de las leyendas urbanas (todavía hoy se discute sobre su existencia o no) en las que supuestamente se tortura y mata a una persona en directo y que ya son todo un mito en nuestra cultura gracias a esta cinta de culto. En “Tesis” Amenábar se mueve muy bien en el género del suspense: sabe imprimir intriga desde el primer minuto de metraje, un ritmo ajustado a cada momento, una narración sencilla pero muy efectiva, unos personajes desarrollados en su justa medida para que la trama interese, violencia física y psíquica desprejuiciada y políticamente incorrecta, muchas referencias cinéfilas y, además, sabe colocarlo todo en un ambiente universitario malsano y oscuro muy atrayente en el que en los rincones más olvidados de los campus se encuentran horribles sorpresas. Ana Torrent y Fele Martínez hacen un buen papel protagonista, y Eduardo Noriega sobreactúa pero tampoco lo hace mal. La película, además, no tiene pretensiones fallidas más allá de lo que cuenta, y lo que cuenta no deja al espectador parar un segundo hasta averiguar la identidad del que graba las snuff movies o hasta averiguar si las snuff movies existen en realidad. Una película de la que tendrían que aprender muchos directores de terror norteamericano.

5 comentarios:

Wolfville dijo...

Mierda, te iba a firmar en "Quien puede matar a un niño" y he llegao tarde. Bueno. Esa era un peliculón espectacular y esta esta muy bien, la verdad.

¿Lo de Ceuta es verdad? Adió la ostiaaa!!! Bueno, espero que hablemos este jueves.

Saludoooorrsss!

ethan dijo...

La primera y puede que la mejor de Amenábar. Fresca, diferente, inquietante.
Saludos

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) dijo...

Coincido con Wolfville y con Ethan, la mejor de Amenábar (y la única que me gusta, añado). Muy intensa y muy recomendable.
Saludos

Target Comunicacion dijo...

Buenisima, aunque seguire pensando siempre que este señor esta tremendamente sobrevalorado...

Like Almodovar, like el fuckin´ Medem and like Echevarria&Bollain bitchs of course.

Lucifer, Becario del Mal dijo...

Discrepo mucho amigo, para mi fue otro psicotrillado ejemplo de como hacer una peli con una chica y dos chicos, el bueno y el malo, a rebufo del morbo que provocan las snuff-movies y todo eso. Además todo el mundo sabe que el malo siempre es el guapo y que meter un estudio de rodaje y asesinato en los sotanos de una facultad es como poco, pintoresco. Buena dirección pero sobre una base insostenible. Por suerte Amenabar mejoraría mucho el tema de los guiones.