martes, 18 de mayo de 2010

MICHAEL CLAYTON de Tony Gilroy – 2007 – (“Michael Clayton”)


Michael Clayton es una de las piezas clave de su bufete de abogados, uno de los más famosos y prestigiosos de Nueva York: a él se recurre para que limpie lo que no debe salir a la luz tanto de la empresa como de sus clientes más importantes, labor que efectúa con rapidez, en silencio absoluto y con una pasmosa eficacia. Michael Clayton es el mejor en su trabajo. Sin embargo, su mundo se tambalea cuando, de repente, Arthur Edens, uno de sus mejores compañeros y amigos, acusa a la compañía Agtek de haber envenenado a un grupo de granjeros con unos productos agrícolas que en sus palabras no son nada seguros. Arthur, tras muchos años de carrera "impecable" al servicio de los desmanes de la empresa, parece haber enloquecido y está decidido a luchar hasta el final por hacer justicia. Michael va a tener que tomar partido por él o por los que quieren silenciarle y, por ello, se va a enfrentar al mayor dilema de su vida.

Hijo del escritor Frank G. Gilroy, Tony Gilroy es un afamado guionista que tiene entre sus trabajos las tres entregas de la trilogía de las aventuras de Jason Bourne y otras películas como “Pactar con el Diablo”, “Prueba de vida” o “Bait”. “Michael Clayton” fue su primera obra tras la cámara, a la que siguió el thriller "Duplicity".

“Michael Clayton” es un excepcional debut a todos los niveles en el que Tony Gilroy disecciona las conspiraciones que se urden en un gran bufete de abogados que se mueve sin cesar entre la legalidad y la corrupción. Un George Clooney que al parecer no cobró un solo dólar por su papel con el objetivo de promocionar el cine independiente da vida de manera magistral al hombre que pone el título a la cinta, un “abogado” que, encargado de solucionar rápidamente y sin hacer ruido los problemas más sucios de su empresa y de sus clientes, se ve obligado a elegir entre la fidelidad a la mano que le da de comer o a uno de sus mejores amigos (un soberbio Tom Wilkinson), amigo que, tras una carrera "brillante", se hunde en la inestabilidad emocional repentina y comienza a denunciar unos desmanes que han propiciado la intoxicación de un grupo de personas con unos productos agrícolas de muy dudosa seguridad. Michael Clayton tendrá que bucear en lo más profundo de su mundo (competitivo y brutal) y tomar partido por lo que cree correcto para desenmáscarar a los que se aprovechan de los más débiles, lo que pondrá en peligro su vida profesional y personal. Tony Gilroy logra desarrollar con pulso, ritmo y personalidad un fabuloso drama judicial (escrito por él mismo) que disecciona con una pasmosa agudeza el despiadado mundo empresarial de su ciudad, Nueva York, que se extiende al de todos los Estados Unidos. Con una estética y una narrativa sobrias y con una fotografía brillante, “Michael Clayton” se erige como un manifiesto a favor de la integridad a toda costa y como un fascinante retrato de seres perdidos que dan la espalda a lo que les exige un sistema terrible para mantenerse vivos o para redimirse. Clooney está fantástico además, al igual de Wilkinson (el mejor papel sin ninguna duda del filme), pero también enriquecen la trama unos excelentes secundarios como Tilda Swinton y Sydney Pollack. “Michael Clayton” pasó algo desapercibida en las carteleras en su día e incluso en los Oscars (tuvo que enfrentarse al retorno de los hermanos Coen, de Tim Burton y de Paul Thomas Anderson y a filmes tan sobrevalorados como “Juno”), pero es, desde luego, otra de las grandes películas comerciales de Hollywood del 2007.

2 comentarios:

Fantomas dijo...

En su momento la vi pensando que sería una película tediosa pero me llevé una grata sorpresa. Concuerdo contigo con que esta fue una de las mejores películas "comerciales" del 2007.

Saludos.

ethan dijo...

Gran película, muy de actores (están todos muy bien, a cada cual mejor), y un final que me gustó especialmente
Ojo,Spoiler ligero!(Gilroy se para con la cámara a ver esas escaleras mecánicas que conducen a la corrupción por un lado y la libertad de conciencia por otro)
Saludos!