lunes, 10 de mayo de 2010

PÁJAROS DE PAPEL de Emilio Aragón – 2010 – (“Pájaros de papel”)


Acaba de terminar la Guerra Civil en España y el artista cómico Jorge del Pino, que ha perdido a su mujer y a su hijo pequeño en la contienda, vuelve a los escenarios después de un año desaparecido y sumido en un infierno de frustración, depresión y odio. Jorge se reencuentra en su viejo trabajo con Enrique, su mejor amigo, y ambos acogen en su compañía a Miguel, un niño huérfano que quiere ser artista como ellos. Los tres van a actuar en una España negra y opresora en la que van a intentar mantener su dignidad a toda costa.

El que escribe esta crítica está ya (y creo que lo he comentado otras veces por aquí) bastante cansado de las películas de ficción sobre la Guerra Civil y el Franquismo. Porque son ya demasiadas, porque casi todas dicen lo mismo, porque suelen ser maniqueas y simplistas y, sobre todo, porque creo que España tiene montones de problemas en todos los aspectos hoy en día como para tener que estar siempre volviendo a esta época que es preciso cerrar de una vez por el bien de todos nosotros (aunque a Garzón no quieran dejarle) y que ya prácticamente ha creado un "género" propiamente español como el western es, por ejemplo, un género propiamente americano. Discusiones aparte, "Pájaros de Papel" es predecible, narra una historia bastante vista y con poco nuevo que contar y lo hace desde una narrativa clásica con un ambiente muy cuidado que no tiene otra pretensión que la de contar una historia bonita de amistad y relaciones entre padres e hijos (adoptivos) en un contexto hostil mientras realiza un sentido homenaje a los artistas. Pero ahí reside su principal valor: "Pájaros de Papel", frente a todo ese cine español tan pretencioso y finalmente vacío que por ahí ronda,aporta honestidad e intenciones muy claras, y oigan, consigue emocionar al espectador a pesar de que intuya claramente desde primera hora todo lo que va a terminar ocurriendo. Emilio Aragón, en el que es su debut en el largometraje (acogido con bastante escepticismo -yo mismo lo acogí así-), entrega una película dignísima con un reparto genial (todos brillan, especialmente Imanol Arias y Lluis Homar), con algunas escenas especialmente bien rodadas (el momento en el que Arias limpia la cara a Homar está tremendamente bien labrado) y sobre todo honesta, que no intenta dar gato por liebre con discursos pedantes o largar una moralina inepta. Incluso tiene su pequeña sorpresa final, la cual no revelo. "Pájaros de papel" es un debut muy apreciable en todos los aspectos.

1 comentario:

Bea Cepeda dijo...

Estoy de acuerdo con tu crítica, la película no tiene mucho de especial, pero consigue removerte los sentimientos para que eches alguna lagrimilla.
A mí el final, por ejemplo, lo de Miliki, me pareció de lo más horroroso de la historia del cine, pero oye, no era capaz de parar de llorar.