martes, 25 de mayo de 2010

SPIDERMAN II de Sam Raimi – 2004 – (“Spiderman II”)


Peter Parker compagina como buenamente puede su vida como universitario y como Spiderman. Las cosas no le van bien con las personas a las que más quiere: se siente alejado de su amada Mary Jane y cada día que pasa se le hace más patente la desconfianza que siente por él su antes mejor amigo Harry, que le intuye el asesino de su padre, el hombre que se convirtió en el Duende Verde. Por si fuera poco, ha de enfrentarse a un nuevo y poderoso enemigo: el Doctor Octopus.

Dos años después del gran éxito de “Spiderman” llegó a los cines su secuela, una película que, sin ser una maravilla en mi opinión, mejoraba en algunos aspectos los fallos de su primera parte y que, como ésta, volvió a arrasar en las salas. Repite en “Spiderman II” casi todo el equipo de la anterior entrega, y no hay cambios ni en el reparto principal ni en la dirección. Raimi enmienda en parte la infantilidad que imprimió a “Spiderman” y la mediocridad total de su planísima trama y consigue una historia más seria y compleja, unas mejores y hasta cierto punto más imaginativas escenas de acción y, lo que es más importante, un villano con algo más de carisma y más parecido al original de los comics en todos los aspectos que el olvidable Duende Verde cutremente robotizado de la anterior: el mítico y espectacular Doctor Octopus, al que da vida con gran solvencia Alfred Molina. Por desgracia, siguen quedándosele cosas en el tintero que de nuevo impiden que la película alcance la cota de “seriedad” que su protagonista se merece, por lo que todo el conjunto vuelve a caer en el error de base de la primera “Spiderman”, el de la mencionada infantilidad que se respira en toda ella. Peter Parker, a pesar de los esfuerzos del director por mostrarle como un perdedor atormentado, sigue siendo el personaje infantil de aquella porque sigue sin tener el cinismo, el humor irónico y el cierto pesimismo que caracteriza al verdadero héroe/antihéroe de las viñetas. Por otra parte, los diálogos no han mejorado (siguen resultando pueriles y desaprovechados) y la trama se mueve entre momentos realmente acertados en los que se aprecia la mejoría antes comentada (los que desarrollan la creciente enemistad de Parker con su amigo Harry –el futuro nuevo Duende-, los que muestran el conflicto interior del Doctor Octopus –un poco mejor desarrollado que el del primer Duende-, la excelente escena del tren…) y otros verdaderamente ridículos, como algunos de su antecesora (la “lucha” de la tía de Parker contra Octopus -¿se supone que tiene que hacer gracia?-, el inicio del filme que muestra a Parker haciendo chorradas –hay maneras más sutiles de mostrar que las cosas no le van bien-…). “Spiderman II” resulta un filme entretenido en todo momento, aunque sigue, en mi opinión, siendo fallido, ya que Raimi, una vez más, no se lo tomó en serio. El horror de “Spiderman III”: mañana.

4 comentarios:

Fantomas dijo...

A mi gusto la mejor de la trilogía. Tal vez lo que menos me gustó de la primera cinta fue el aspecto a lo "Power Ranger" del Duende Verde.

Saludos!

Lucifer, Becario del Mal dijo...

Me pareció de lejos lo mejor de Spiderman y mas que buena. Cierto que no es un personaje cínico ni adulto pero es que para eso ya tenemos al estreñido de Batman y su bat-mal-humor. A mi este Parker me cae bien, y es de los pocos superhéroes que lo han conseguido.
saludos!

Anónimo dijo...

Esta es posiblemente la mejor película de superheroes que se haya hecho. Magistral.

Ale dijo...

Como decía Magistral, entre otras cosas porque capta la esencia exacta del cómic y del personaje. Y porque es simplemente redonda.
De las otras dos películas solo tengo que decir que cuando aparece el duende verde todo se caga.