viernes, 21 de agosto de 2009

HEDWIG AND THE ANGRY INCH de John Cameron Mitchell – 2001 – (“Hedwig and the Angry Inch”)


El cantante Hedwig perdió, en su temprana juventud en el Berlín oriental, sus genitales a causa de una operación de cambio de sexo fallida. Ahora únicamente tiene una pulgada de carne en su entrepierna, pulgada de carne que da nombre a “The Angry Inch”, su grupo, con el que viaja por los Estados Unidos tratando de boicotear al famoso cantante Tommy Gnosis, su antiguo amor, que le robó sus temas y que se hizo rico con ellos. Hedwig va a hacer lo que sea para recuperar el triunfo que le arrebataron. También va a buscar el amor, esa otra mitad suya que aún no ha aparecido en su vida y que puede tener más cerca de lo que cree.

Actor, guionista, director y productor, John Cameron Mitchell debutó con el genial musical “Hedwig and the Angry Inch”. Su segunda película fue la también genial “Shortbus”.

John Cameron Mitchell ya había triunfado en los años noventa con la obra de teatro de la película que nos ocupa, “Hedwig and the Angry Inch”, escrita por él mismo y con la que en el año 2001 se reveló como cineasta en la que fue una de las óperas primas más destacadas de su momento, aunque como musical fue ensombrecida en las carteleras por el “Moulin Rogue” de Baz Luhrmann, mil veces más publicitado, más convencional y nada trasgresor. Narra este magnífico filme, al igual que la obra original, la historia de Hedwig, un cantante transexual venido desde la Alemania del muro de Berlín hasta los USA con su grupo para hacerse con un triunfo que le corresponde, el que le ha robado su antiguo amante Tommy Gnosis, que le quitó todas sus canciones y que gracias a ello es una estrella de los escenarios. En este periplo exterior e interior, Hedwig también buscará un nuevo amor, a su mitad perdida, explorando sus sentimientos, sus frustraciones y los momentos tristes de su pasado para propiciar una revelación que ilumine su futuro sentimental. Hedwig es desprejuiciado, salvaje y extremadamente sensible, aunque a veces demasiado egocéntrico y tiránico con su grupo y con los que le quieren. Ama la música por encima de todo: su vida, llena de decepciones, está ligada a ella en todos los aspectos. Carga además con algo que le ha limitado mucho pero de lo que en ocasiones se enorgullece, algo que quiere que los que le amen acepten: una operación mal acabada en sus genitales que le ha dejado en la entrepierna sólo una pulgada de carne (la “Angry inch”, que además es el nombre de su grupo). Es un personaje que, en ciertos aspectos sentimentales, está basado en las propias experiencias de John Cameron Mitchell. La película es, además de una genial historia de amor y desamor y de lucha por un sueño, un homenaje a una época y a varios estilos musicales y estéticos (el glam, el rock, el punk, el kitsch…). Su visualidad es desaforada y preciosista, de una gran aura poética y cargada de espectacularidad. Su banda sonora original, la misma de la obra de teatro compuesta por Stephen Trask (que tiene un papel principal en el filme) es maravillosa de principio a fin, tan rabiosa como emotiva, tan delicada como electrizante, e incluye también temas míticos de otros autores como Dolly Parton o Lou Reed. Este filme tiene una de esas bandas sonoras que podemos calificar sin problemas de imprescindibles. El humor del que hace gala Cameron Mitchell en su cinta es tremendamente inteligente e irónico, y está lleno de referencias culturales y contraculturales de todo tipo (aunque predominen las musicales). Ácida, cáustica, lírica y terrible por momentos, completamente desprejuiciada de principio a fin y verdaderamente trasgresora, “Hedwig and the Angry Inch” es, en mi opinión, el mejor musical de los últimos años (por lo menos el mejor de todos a los que en nuestras carteleras globalizadas hemos tenido acceso). Por cierto: las escenas de animación son realmente geniales, todo un ejemplo de simpleza efectiva. Y Cameron Mitchell subyuga como protagonista: no sólo se revela como director y guionista, sino que también lo hace como actor.

5 comentarios:

Dr. Quatermass dijo...

Soy un fan absoluto de esta cinta, y no entiendo porque es tan desconocida. La banda sonora es irresistible, pero todos los temas están tan bien tratados que es poco menos que una obra maestra.

Saludos!

redna dijo...

No tenia conocimiento de esta pelicula. Pero joder. Viendo como la pones espero verla pronto.

saludos

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) dijo...

Pues mira tu por donde que no he visto esta película, pero si es tan buena como has dicho no lo dudo y me pongo a buscarla ya mismo, que una peli que conjugue una buena historia y una buena banda sonora no debe uno perdérsela.
Saludos

Anónimo dijo...

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es original con mucho contenido realmente interesante.

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Atte: Steffy

Giancarlo V. dijo...

Completamente de acuerdo contigo "Hedwig" es eno de los mejores musicales de los ultimos tiempos( a mi parecer superior en varios aspectos a "Moulin Rouge" que es bastante mas conocido)es una pena que se le haya dado poca importancia a esta pequeña joya,pues aqui en Italia el film paso casi desapercibido de recuperarlo absolutamente por que John Cameron Mitchell es un director bastante peculiar lo demuostrara tambien en "shortbus" film divertidamente inteligente. Dentro de poco prepare una lista con los mejores musicals de la historia... a ver que tal me va.
Saludos!