jueves, 24 de septiembre de 2009

OLVÍDATE DE MI de Michel Gondry – 2004 – (“Eternal Sunshine of the Spotless Mind”)


Joel no puede creer lo que le ha ocurrido: Clementine, su ex novia, ha borrado de su mente todos los recuerdos de la tumultuosa relación que ambos mantuvieron. Amargado, decide hacer lo mismo y se somete al mismo revolucionario tratamiento que ella, al del Doctor Howard Mierzwiak. Sin embargo, cuando sus recuerdos empiezan a desaparecer, Joel descubre que en realidad no quiere olvidarla, y emprende una carrera frenética para conservar su memoria contra sí mismo y contra el proceso del Doctor, que una vez que ha entrado en su mente ya parece imparable.

Como Spike Jonze, Michel Gondry está artísticamente muy unido al guionista Charlie Kaufman, autor de las tramas de sus dos primeras películas “Human nature” y “Olvídate de mi”, aunque en su caso él también ha colaborado en ellas y, para sus posteriores filmes, ya ha escrito y desarrollado las suyas propias. Su estilo, como el de Jonze, es heredero de las formas del videoclip, mercado del que Gondry también proviene (ha dirigido para Björk, The White Stripes, The Chemical Brothers o Kylie Minogue, entre otros artistas). También ha dirigido muchos anuncios publicitarios. Gondry se ha mostrado en sus formas efectista como Jonze, buscador preciosista e incansable de imágenes ricas e impactantes (relacionadas a menudo con el collage), aunque comedido y moderado en todos los aspectos, como también el propio Jonze. La estética videclipera de ambos directores no llega a agobiar ni a estorbar el visionado de sus obras, como sí ocurre con otros tantos de su “escuela”. Al parecer, Michel Gondry utilizó el efecto del “tiempo bala” que los hermanos Wachowski popularizaron con “Matrix” antes que ellos en un videoclip que rodó para los Rolling Stones y en un anuncio de vodka Smirnoff. Debutó en el largometraje en el año 2001 con “Human nature”, con guión de Charlie Kaufman, tras la que llegó su asentamiento artístico y comercial con “Olvídate de mi”, con nuevo guión de Kaufman pero basándose en una idea de ambos. Después rodó el documental musical “Block Party”, el filme romántico sobre el tiempo y los sueños "La ciencia del sueño", la comedia homenaje al cine "Rebobine, por favor" y la historia corta de la colección "Tokyo!", realizada junto a Leos Carax y Bong Joon-ho. Actualmente prepara dos nuevos filmes: "The Green Hornet" y "Megalomanía", el segundo de ellos de animación.

“Eternal Sunshine of the Spotless Mind”, traducida al castellano de forma aberrante con el nombre de “Olvídate de mi”, es una de las más conmovedoras historias de amor de los últimos años y uno de los mejores y más redondos guiones de Charlie Kaufman, ejecutado con genial pulso narrativo y personalísima visión lírica por su amigo Michel Gondry. Sin las pedanterías y las excesivas pretensiones cumplidas a medias que puede tener “Cómo ser John Malkovich”, “Olvídate de mi” narra una historia de recuperación y redención protagonizada por el clásico individuo de las historias modernas de Kaufman: un hombre algo delirante que tira a mediocre que busca su identidad y el amor (u olvidar un amor, en este caso, o recuperarlo más tarde) y que se mueve en un universo surrealista y absurdo donde la realidad se mezcla con la fantasía y la verdad con la mentira (en este caso, la realidad con el interior de su cerebro). Evocadora historia romántica de extraño lirismo y particular y tierno humor, está protagonizada por unos geniales Jim Carrey y Kate Winslet (una de las mejores parejas de película de los últimos años) acompañados de un elenco de secundarios realmente magistral que se enredan en una segunda trama que muestra la historia, las causas y las consecuencias del invento del Doctor Howard, el invento para borrar las mentes. Como era de esperar, “Olvídate de mi” parte de la pura confusión y del engaño para mostrar un engaño mayor, el engaño en el que se encuentran sumidos todos sus protagonistas, que intentarán, de una forma u otra, o bien buscar una realidad que les resulte satisfactoria para autorealizarse o bien intentar dominar la realidad de otros (como John Cucsak en “Cómo ser John Malkovich”), dos de los asuntos habituales de Charlie Kaufman. Una película más que recomendable y que puede llegar a tocar el corazón.

5 comentarios:

redna dijo...

jaja creo que lo dejas todo bien claro jaja

No tengo mas que añadir.

Saludos

Pd: Rebovine por favor es una pequeña genialidad jajaa aunque claro si la comparamos con esta pues... jaja

Sean Bauer dijo...

De los mejores no. El mejor!!!

Y el montaje es alucinante

Mr. Shhh dijo...

Creo que ni el Doc. Howard Mierzwiak en su mejor día podría borrarme esta preciosa película de la memoria.

Lucifer, Becario del Mal dijo...

Lo mejor en ciencia-ficción desde ...¿? sin duda una de las mas grandes jamas contadas.

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) dijo...

Una delicia, como su primer film (a rescatar pero ya). Una maravilla sin duda.