domingo, 21 de marzo de 2010

LA CUARTA FASE de Olatunde Osunsanmi – 2009 – (“The Fourth Kind ”)


La psicóloga Abbey Tyler, de una pequeña ciudad de Alaska, está registrando en todos sus pacientes unos mismos y extraños síntomas: todos aseguran despertarse a altas horas de la madrugada y ver, antes de acostarse, una lechuza blanca en sus ventanas, tras lo que experimentan extraños sueños que les dejan, al día siguiente, destrozados física y moralmente. Sin embargo, no pueden identificar estos sueños. Abbey decide investigar qué es lo que ocurre... Y descubre algo terrible y oscuro que llega presente en la ciudad desde hace muchos años.

Olatunde Osunsanmi ha dirigido hasta ahora las películas "Pesadilla en la caverna" y "La cuarta fase".

Utilizando la ya manida técnica del "documental de ficción que simula un documental real" (por llamarla de alguna manera) que tan buenos y tan malos efectos ha tenido en todos los géneros y especialmente en el del terror, llega a las salas "La cuarta fase", la cual me ha parecido un soberano bodrio, al contrario de lo que me pareció la también aparecida recientemente en los cines "Paranormal Activity" (comentada en este blog). Y me ha parecido un soberano bodrio especialmente porque, al contrario que filmes como, por poner varios ejemplos, "Holocausto Caníbal", "El Proyecto de la Bruja de Blair", "Monstruoso", "REC" o la misma "Paranormal Activity", "La cuarta fase" es estéticamente cargante a más no poder, tanto que termina desde su primer momento con toda la sensación de "documental real" que intenta transmitir. Los golpes de efecto son irreales y están además injustificados (lo que en filmes como "Monstruoso" o "REC" no lo están debido a la aparición física en la trama de "monstruos" de algún tipo que en esta cinta no tiene lugar), las entrevistas supuestamente "verdaderas" parecen sacadas de un programa de televisión cutre de hechos paranormales, el maquillaje es ridículo y produce vergüenza ajena (por favor, ¿quién se va a creer al personaje de la supuestamente psicóloga real, que parece Morticia Adams?) y hasta los títulos de crédito aplastan todo intento de sensación de realidad con tanto barroquismo gratuíto. A esto hay que sumarle que la historia que "La cuarta fase" narra es muy predecible (y además no llega a ninguna parte) y que el sentido de la sugerencia del director, imprescindible para hacer buen cine de terror, está atrofiadísimo (apenas dos escenas de posesiones se salvan de la quema, y encima están empañadas de efectismo barato). Por otro lado, las actuaciones no dicen mucho (Milla Jovovich, que últimamente parece prodigarse casi exclusivamente en bodrios como la saga de "Resident Evil" o "Ultravioleta", no se cree su papel en ningún momento). "La cuarta fase" es el ejemplo perfecto de lo que no debe ser un buen filme de terror de aura documental.

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