Mostrando entradas con la etiqueta Alien VS Predator. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alien VS Predator. Mostrar todas las entradas

lunes, 2 de noviembre de 2009

ALIEN VS PREDATOR II de Colin y Greg Strause – 2007 – (“Alien VS Predator II. Requiem”)


Tras recoger en la Antártida el cadáver del héroe Depredador que acabó con la ayuda de una humana con la Reina Alien de la gran pirámide, la nave en la que es llevado se estrella en un bosque de Colorado. El cuerpo del héroe llevaba algo dentro: un Pred-Alien, una máquina de matar casi perfecta que, junto a otros Aliens, se ha escondido en los alrededores de una pequeña y tranquila ciudad que está a punto de ser asaltada. Un nuevo Depredador viaja desde su planeta para terminar con la amenaza mientras algunos de los habitantes de la ciudad empiezan a notar que algo extraño ocurre...

“Alien VS Predator II” supone el debut tras las cámaras de los hermanos creadores de efectos especiales Colin y Greg Strause, que superan en mal hacer al ya de por sí mal director Paul W.S. Anderson entregando un enormísimo bodrio que resulta aún peor que el que éste nos “regaló” con la primera parte de esta maltratada “saga conjunta”. Si “Alien VS Predator” era anodina y olvidable, su secuela es directamente detestable. La trama continúa en donde se quedó aquella, en la nave de los Depredadores, donde un engendro llamado Pred-Alien surge del cadáver del depredador que murió para acabar con la Reina Alien y, tras terminar con los compañeros de éste, estrella el vehículo contra la Tierra. Los restos de la masacre terminan en un bosque cercano a la clásica pequeña ciudad de la Norteamérica profunda que, como es de esperar, se convierte en un matadero. Se pueden imaginar lo que sigue: un nuevo Depredador viaja hasta nuestro planeta para acabar con la amenaza Alien mientras un grupo de valientes humanos intenta escapar del campo de batalla. La única novedad que introduce esta entrega en la saga es la aparición del mencionado Pred-Alien, máquina de matar casi perfecta que está espléndidamente creada y animada. Punto. Una trama lineal en el peor de los sentidos sirve de vehículo para las constantes matanzas y escenas de acción absurdas (y aburridas y sin imaginación ninguna) que componen lo que es la película: un espectáculo pirotécnico gore descerebrado sin pretensiones pero mediocrísimo que para colmo (y para su poca duración de apenas 86 minutos) resulta soporífero, ya que no esconde ni una sola sorpresa interesante y además pierde cada dos por tres el ritmo, abrupto y desigual. “Alien VS Predator II” no es efectiva como película de acción por su propuesta carente de novedades y artesanalmente mal planificada y llevada, pero tampoco lo es como filme de terror porque no sale de los topicazos más elementales del horror adolescente más vulgar y predecible (ni un solo susto provoca, ni un solo estremecimiento). Para colmo, sus protagonistas humanos son aún más planos que los de la primera entrega (el viejo delincuente en busca de una oportunidad, el adolescente incomprendido, el sheriff cabal, la militar y su hija pequeña y gritona, la tía buenorra que sale en sujetador y en bañador gratuitamente…) y el guión está lleno de lagunas y de resoluciones tontas y sin explicaciones convincentes (¿Por qué únicamente acude a la Tierra un Depredador cuando la amenaza es tan gigantesca? ¿Por qué este Depredador no se arma en su propio planeta? ¿Por qué si está eliminando todos los restos de ataques alienígenas deja en el bosque un cadáver despellejado? ¿Quiénes son los personajes que aparecen en los últimos minutos? -se intuye, especialmente si uno es seguidor de la saga de Alien, pero no queda nada clara la aparicion de Mrs. Yutani, como tampoco quedaba clara en la primera parte la de Charles Bishop-). Dos únicas cosas destaco de la película. Primera: el último combate del Depredador contra el Pred-Alien resulta medianamente espectacular. Segunda: la obra es verdaderamente cruenta y sangrienta para tratarse de un filme tan tremendamente comercial y no hace concesiones de ningún tipo en este aspecto (los Aliens asesinan a niños sin miramientos e incluso a bebés). Claro que, en el fondo, esta violencia no deja de ser una violencia inofensiva y lúdica, como la de “Saw” y “Hostel”, esas películas que intentan pasar por transgresoras y darnos gato por liebre.

ALIEN VS PREDATOR de Paul W.S. Anderson – 2004 – (“Alien VS Predator”)


El millonario investigador Charles Bishop ha descubierto una misteriosa pirámide con elementos de varias culturas humanas antiguas oculta en las profundidades de la Antártida. Junto a un grupo de científicos se adentra en ella para explorarla… Algo ocurre entonces: dos desconocidas y letales razas alienígenas aparecen en el interior y empiezan a combatir la una contra la otra. La lucha por la supervivencia ha empezado.

Director dedicado al cine fantástico en líneas generales, Paul W.S. Anderson no es más que otro mediocre efectista de Hollywood que tras un apreciable debut se hundió en la impersonalidad. Especialista en adaptar videojuegos para la gran pantalla, sus trabajos en este campo de han resultado ser grandes éxitos de taquilla, aunque la calidad en ellos brilla por su total ausencia y, gracias a esto, se ha ganado el odio de bastantes fans de las sagas que ha dirigido o guionizado (es el escritor de la hasta ahora trilogía de “Resident Evil” –casi nada…-). Tras su primera película, la cinta de acción independiente “Shopping” (protagonizada por un desconocido y jovencísimo Jude Law) llegaron la despreciable “Mortal Kombat”, la interesante pero finalmente (para mi por lo menos) fallida película de terror “Horizonte final”, la anodina película de acción “Soldier”, el también anodino thriller “Pulsión”, las sencillamente aberrantes nuevas adaptaciones de videojuegos “Resident Evil” (únicamente dirigió esta primera parte pero como he señalado fue el artífice de las otras dos) y “Alien VS Predator” y la mediocre cinta futurista deportiva “Death Race”.

Era de esperar que Alien y Depredador, dos de los monstruos alienígenas más famosos e importantes de la ciencia ficción y del terror modernos se encontrasen algún día: la fórmula comercial era perfecta y sus aventuras juntos han creado toda una saga que comenzó en el mundo de los cómics y que se ha extendido al de las novelas y al de los videojuegos. El merchandising de ambos iconos sigue siendo hoy abrumador y, por supuesto, no iba a tardar demasiado en llegar el momento de verlos en las grandes pantallas, momento que por desgracia no tendría que haber llegado de la mano de quien llegó: del Hollywood falto de ideas de nuestros días y concretamente de Paul W.S. Anderson. Posiblemente “Alien VS Predator” fue una de las películas más decepcionantes de su año y una de las más vilipendiadas (con razón) por los fans de ambos mitos. Una vez más, sus creadores únicamente tenían que adaptar un videojuego y/o un cómic calcando algunas de las tramas que en ellos se presentaban. Una vez más, no lo hicieron, y optaron por diseñar una nueva trama que no era más que un refrito anodino de hechos que ocurren tanto en unos (los cómics) como en otros (los videojuegos), cuyas pautas, para variar, no se siguieron posiblemente pensando que en ambos únicamente se exponían chorradas para niños cuando lo cierto es que por norma general suelen contar con unas historias más desarrolladas y ricas que las de la gran mayoría de los estrenos palomiteros de los últimos años (todavía queda mucho para que estos dos artes sean plenamente reconocidos como tales –aunque en el caso del cómic ya se están haciendo muchos avances-). “Alien VS Predator” narra el referido enfrentamiento entre ambas razas extraterrestres en una laberíntica pirámide milenaria egipcio-azteca-maya-inca-babilónica situada en la Antártida. Los Depredadores han venido a cazar Aliens y los Aliens se les van de las manos, por lo que han de acabar con ellos mientras los humanos, que se pierden en medio de la contienda, han de correr por sus vidas hasta que descubren que lo que tienen de hacer es ayudar a los Depredadores en su lucha, ya que son guerreros que dan mucha importancia al honor. El filme es mediocre y tiene muy pero que muy “poca alma”: los protagonistas son planos y simples hasta decir basta y las luchas entre los Aliens y los Depredadores no inspiran absolutamente nada. No hay terror por ninguna parte, pero tampoco hay escenas de acción imaginativas y mucho menos una trama medianamente digna que lo articule todo. Nada resulta interesante en “Alien VS Predator”: la cinta tiene unos cuantos apuntes argumentales bastante breves que dan paso a los constantes combates (sosos, terriblemente sosos) y el resto ya es sólo sangre y monstruos y disparos y explosiones. La relación de compañerismo y respeto del Depredador superviviente con la protagonista humana ayuda a realzar ligeramente el conjunto, pero no deja de ser bastante fría y distante, mientras que las supuestas conexiones con las sagas individuales de “Alien” y de “Depredador” están mal planteadas y desarrolladas y lucen en todo momento muy difuminadas (ahí está Lance Henriksen – que dio vida al androide amigo de Ripley de “Aliens. El regreso” y de “Alien III”- interprentando al supuesto Bishop inicial -detalles en la tercera entrega de Alien, yo no voy a revelarlos- pero sin concretar mucho sobre su personaje y sobre el nacimiento de la empresa que le hace la vida imposible a la mencionada Ripley en la mencionada saga de Alien). Un desastre. Eso sí, su secuela es aún peor.