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viernes, 26 de marzo de 2010

SHERLOCK HOLMES de Guy Ritchie – 2009 – (“Sherlock Holmes”)


Sherlock Holmes y su colega y amigo el Doctor Watson destrozan la conspiración de Lord Blackwood, un hombre misterioso que estaba realizando brutales crímenes rituales, y le envían a la horca. Sin embargo, Blackwood, aparentemente ejecutado, da señales de vida al poco tiempo y deja entrever que sus malignos y desconocidos planes todavía siguen adelante. Holmes y Watson emprenden una carrera contrareloj para descubrir qué se propone y para pararle los pies. Mientras, alguien más les observa en la sombra y traza sus propios planes... ¿A qué se están enfrentando ambos detectives?

Basándose en una adaptación de las aventuras de Sherlock Holmes para el cómic de Lionel Wigram, Guy Ritchie sale (por fin) de su amado pero ya muy manido género negro urbano para regalar una divertidísima y fresca revisión de los casos del detective inglés más famoso de la literatura que, al parecer, va constituir una nueva trilogía sobre su persona (por lo menos, una segunda parte sí que va a tener, porque ya está anunciada para el próximo 2011). Protagonizada por dos geniales y cargados de carisma Robert Downey Jr. y Jude Law, "Sherlock Holmes" presenta una trama completamente original que enfrenta a ambos investigadores a un villano inventado para la ocasión llamado Lord Blackwood (un solvente Mark Strong) mezclando sin prejuicios de ningún tipo la habitual trama de suspense e investigación y las conspiraciones demoníacas de auras masónicas con el cine de artes marciales y con el característico "toque" de su director, que no escatima en crear personajes "enrollados" y "cool" bastante estrambóticos, a los que, en este caso, coloca en una Londres oscura y gris pero igualmente "cool" que es, por supuesto, constántemente homenajeada. El detective de Arthur Conan Doyle es reinventado en una película cargada de acción con personalidad que esencialmente es divertidísima y que se pasa en un vuelo. Supongo que a muchos puristas de los queridos Holmes y Watson no les habrá hecho mucha gracia la nueva obra de Ritchie, pero estas mencionadas reinvenciones a veces suponen soplos de aire fresco que, de vez en cuando, los personajes clásicos merecen (sin son dados respetando su esencia más básica, lo que creo que el director de "Lock and Stock" y "Snatch", con licencias, hace).

martes, 27 de octubre de 2009

ROCKNROLLA de Guy Ritchie – 2008 - (“RocknRolla”)


La vida del poderosísimo y orgulloso señor del crimen y del mundo inmobiliario Lenny Cole, que se autoproclama dueño de Londres, está a punto de cambiar y de sumirse en el caos más absoluto. Cuando comience a negociar con otro poderoso señor del crimen proveniente de Europa del Este y desaparezca un cuadro que éste le presta argumentando que es un cuadro de la suerte se le van a echar encima un grupo de delirantes personajes de toda clase y condición a los que tendrá que poner a raya para demostrarles que él es quien manda en la ciudad. Lenny, sin embargo, se va a enfrentar a algo peor que todo esto: su odiado hijastro, una estrella del rock adicta a las drogas que todos creían muerta, está vivito y coleando... Y también quiere su parte del gran pastel.

Guy Ritchie vuelve a repetir, una vez más, la fórmula que lleva diez años repitiendo (la de “Lock & Stock”, “Snatch” y parcialmente “Revolver”) para volver a presentar una película efectiva y muy divertida en la que vuelve a retratar con muchísimo humor negro (y a veces directamente sádico) los bajos fondos de un mundo urbano mafioso y criminal delirante (Londres en este caso) en el que todos compiten contra todos y con todo tipo de armas por llevarse un buen trozo del gran pastel inmobiliario (Ritchie, casi por primera vez desde la vapuleada “Barridos por la marea”, hace un comentario social, aunque pequeño, en uno de sus filmes, para atacar al capitalismo desenfrenado y a la burbuja inmobiliaria que ha tenido buena parte de la culpa de la crisis en la que actualmente estamos sumidos). “Rocknrolla”, la primera entrega de lo que al parecer va a ser una trilogía, presenta, como es habitual, un personaje coral conformado por seres de todo tipo (desde el señor del crimen más poderoso hasta el mafioso de poca monta más chapucero) cuyos destinos van entrelazándose por medio del azar hasta desembocar en una tremenda y loca orgía de sangre y de disparos. El estilo es, por supuesto, videoclipero, y la estética muy ecléctica y cargada de interesantes efectos visuales (la escena del baile es genial, la mejor sin discusión), mientras que el ritmo es verdaderamente frenético y consigue que el filme se pase volando. Sin embargo, el gran mérito de “Rocknrolla” es, sin ninguna duda, el trabajo de su elenco actoral, que, dirigido como siempre por un Ritchie que sabe explotarlos como nadie por medio de unos personajes tremendamente carismáticos que se mueven entre la maldad y la ternura, brilla con luz propia: Gerard Butler, Tandie Newton, Mark Strong... Todos están geniales y, sobre todo, está soberbio un esplendoroso Tom Wilkinson que, haciendo del malo de la función, demuestra que es uno de los actores “mayores” modernos más personales. “Rocknrolla” es una película a todos los efectos personal y divertidísima. Eso sí, no estaría mal que Guy Ritchie CAMBIASE EL REGISTRO DE SUS HISTORIAS para variar, porque, aunque se le de muy bien la comedia de enredos criminal, lleva diez años rodando CASI LA MISMA película con personajes y actores diferentes.

SNATCH. CERDOS Y DIAMANTES de Guy Ritchie – 2000 – (“Snatch”)


El ladrón Franky tiene que entregarle un valiosísimo diamante al mafioso Avi, su jefe. Sin embargo, se le ocurre la mala idea de apostar en un combate ilegal de boxeo antes de cumplir su encargo… Muy pronto, y para su desgracia, su preciado diamante está corriendo de mano en mano por toda la ciudad. Todos lo quieren, y todos van a luchar con todas sus armas por conseguirlo. El caos y la destrucción están a punto de adueñarse de todo.

A pesar de que su anterior cinta, “Lock and Stock and Two Smoking Barrels”, cosechase un gran éxito tanto de público como de crítica, fue “Snatch” la película que terminó de hacer famoso internacionalmente a Guy Ritchie, una nueva comedia negra que repetía la fórmula de la anterior pero que, a pesar de no ser ya algo original, divertía, y mucho. Un grupo de personajes extravagantes de toda clase y condición ven sus caminos cruzados por un malévolo azar y han de sobrevivir a circunstancias extremas aliándose, engañándose, traicionándose o asesinándose entre ellos. Tras muchas carreras y muchos disparos dicho azar les hace la jugarreta final y los malentendidos precipitan la más delirante de las catarsis. El resto es lo que vimos en el anterior filme: una trama hábilmente retorcida y desordenada y vuelta a ordenar cimientada en un estilo efectista y muy videoclipero y en un cortante montaje, un ritmo frenético, unos diálogos ágiles y efectivos desternillantes y una colección de escenas violentísimas y por momentos incluso sádicas y hasta surrealistas vistas desde el humor negro más desprejuiciado y canalla. Su guión está magistralmente ensamblado y está lleno de inventiva, sobre todo en el aspecto de las situaciones en las que sumerge a sus personajes. Aunque tal vez sea una película algo sobrevalorada (especialmente gracias a la moda tarantinesca que todavía sigue causando furor –y lo que nos queda-), no se puede decir que “Snatch” no sea divertida: lo es, y como he dicho antes, muchísimo. Las actuaciones de su acertadísimo reparto, en total estado de gracia, también ayudan: son todas geniales, especialmente la de un Brad Pitt soberbio que derrocha carisma a raudales. Una pequeña joyita de la comedia negra. Para ver con muchos amigos.

lunes, 26 de octubre de 2009

LOCK AND STOCK AND TWO SMOKING BARRELS de Guy Ritchie – 1998 – (“Lock and Stock and Two Smoking Barrels”)


Eddy, Tom, Soap y Bacon son cuatro amigos metidos en un buen lío: se jugaron el bar del padre de Eddy en una partida de cartas contra Harry El Hacha, uno de los mafiosos más peligrosos de su barrio… Y perdieron. Si no pagan a tiempo, son hombres muertos. Pero tienen un plan desesperado (y muy arriesgado). Un plan en el que van a meter a toda la mafia y a todos los trapicheros, asesinos y psicópatas de los alrededores. La ola de destrucción ya llega.

Inspirado claramente por la exitosa ola de cine negro postmoderno que propulsó Quentin Tarantino con sus obras maestras del collage “Reservoir Dogs” y “Pulp Fiction” ha desarrollado el inglés Guy Ritchie su aún corta filmografía, que le ha llevado a alzarse por méritos propios como uno de los directores comerciales de su tierra más reputados. Su estilo es muy ecléctico y efectista (proviene del mundo del videoclip, para variar) y a veces algo acumulativo, aunque sabe conjugar comercialidad con personalidad y arte. Sus historias, a menudo de protagonista coral, son negrísimas, ultraviolentas y con un humor ácido, sádico e irónico muy efectivo (aunque a menudo sin la originalidad, la inventiva y la capacidad de homenajear del de Tarantino). Sus personajes, siempre delirantes y “amorales”, se mueven en un submundo frenético de acción y de sangre donde prima el espectáculo visual puro cimentado sobre unos guiones enrevesados y muy bien enlazados y construídos que suelen mezclar el drama con la comedia. Eso sí, le achaco a Guy Ritchie (y no soy el unico) una notable repetición en sus temas y en su estilo (tres de sus películas-“Lock & Stock & Two Smoking Barrels”, “Snatch” y “RocknRolla”- son casi idénticas cambiando sus personajes). Debutó con “The Hard Case” (de la que no tengo noticia), tras la que rodó la obra que le lanzó a la fama: la comentada “Lock & Stock & Two Smoking Barrels”. Después se consolidó con la también excelente “Snatch” y perdió enteros con “Barridos por la marea”, que, protagonizada por su entonces mujer Madonna, fue un estrepitoso fracaso de crítica y de público. Tras el filme experimental negro “Revolver” (una cierta rareza en su obra conjunta, aunque anclada en su estilo visual y argumental habitual), retornó a sus orígenes con otra de sus cintas habituales, “RocknRolla”. Actualmente (y por fin sale del género de la comedia negra) prepara una nueva versión de las aventuras de los detectives Sherlock Holmes y Watson que al parecer va a estrenarse estas Navidades.

“Lock & Stock & Two Smoking Barrels” es ágil, fresca y divertidísima (pero de verdad). Es una desternillante comedia negra (muy negra) y ultraviolenta en la que un personaje coral se sumerge en un terrible enredo de malentendidos hilarantes que no dejan al espectador parar de desternillarse un sólo segundo.El guión es un guión simple como pocos pero muy retorcido, muy bien desordenado y vuelto a ordenar y montado de forma excelente sin dejar cabos sueltos. Su humor, absolutamente desprejuiciado y a veces absurdo, se burla de la violencia más descarnada y vistosa conformando escenas de tremenda brutalidad y surrealismo que no pueden dejar de desatar las risas. Sus diálogos no son brillantes pero son rapidísimos y efectivos, y el montaje es efectista con comedimiento (digamos no agobiante). La gran película de Guy Ritchie es, por encima de todo, una bomba de diversión. Es cine comercial inteligente y 100 % competente. Por eso le hizo famoso. Para verla con muchos amigos en una de esas tardes de risas eternas. Eso si, no puedo terminar este escrito sin decir que sus dos siguientes cintas mas aclamadas, “Snatch” y “RocknRolla”, son exáctamente lo mismo, lo mismito que este filme, y eso es algo que muchos (yo entre ellos) le han achacado a Guy Ritchie a lo largo de su carrera, su a veces repetitivo estilo visual y argumental y su falta de originalidad en muchos aspectos.